Guía del autoestopista galáctico
Una mañana como otra cualquiera Arthur Dent se despierta dispuesto a vivir otro día de su aburrida existencia. Va al baño, desayuna, sale al porche… y sorprendentemente descubre que una horda de operarios está dispuesta a derribar su casa para construir una vía de circunvalación.
Dispuesto a que no se lleve a cabo, Arthur se tumba en medio del jardín para evitar el derribo, hasta que su amigo Ford Prefect aparece súbitamente y le dice que necesita contarle algo urgentemente.
Arthur y Ford se van a una taberna cercana y allí este último le cuenta que en realidad es un extraterrestre del planeta Betelgeuse que está de paso por La Tierra esperando a volver algún día a su planeta. Arthur no da crédito a lo que escucha, pero lo fuerte llega cuando Ford le dice que a La Tierra le quedan 5 minutos de vida porque el alto mando del Universo tiene planeada la construcción de una carretera interestelar y el planeta se encuentra justo en medio.








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