Egan y la Ciencia Ficción 

*Aviso: Hemos quitado la foto que habíamos puesto porque hemos recibido un email del mismísimo Greg Egan diciéndonos que no hay ninguna foto suya en internet. Ole!

Nota: En algunas partes de este artículo puede parecer que lo que yo digo es la verdad absoluta y que no tengo ningún respeto por las opiniones de la gente que piensa de manera diferente a mi. Esto, de hecho, es cierto. Pero no por falta de respeto sino porque todos las demás personas que os consideráis “seres conscientes” de este universo no sois más que proyecciones de mi propia psique, lo que hace que vuestro voto no cuente en absoluto más que como mera diversión mía.

El lugar: Mi universo solipsista.
El año:¿Qué importa cuándo?

Fin de la Nota.

La Ciencia Ficción es el mejor de los géneros, porque puede combinarse con cualquier otro y a la vez aportar algo que ningún otro puede.

Existen obras que parten de un pasado histórico y que divergen a un futuro remoto como La nave de un millón de años. Otras introducen el humor como elemento fundamental, véase La Guía del autoestopista galáctico. Las hay incluso que son de terror, ¿alguien no conoce Alien, o Dead Space?, y todas tienen algo en común, la magia de la Ciencia Ficción.

Este género nos abre los ojos a un universo totalmente desconocido, que no es otro sino el nuestro, pero visto de una manera que jamás se nos habría ocurrido. Desde los más ínfimos detalles de la materia hasta las inmensidades del cosmos, desde el simple individuo hasta las más complejas sociedades, la Ciencia Ficción nos hace plantearnos qué es lo que somos realmente y qué podemos llegar a ser. Es un género difícil porque nos hace pensar, y eso es precisamente lo que lo hace maravilloso.

Greg Egan es uno de los escritores más difíciles de leer dentro de este ya de por sí difícil género por dos motivos:

  1. Primero porque maneja una gran cantidad de conceptos físicos, matemáticos y científicos en general. Y no los maneja porque si. Nada de torpedos de fotones ni cosas por el estilo. Egan tiene unos profundos conocimientos de los temas que trata y aunque no hace falta lógicamente ser un experto en la materia para entender sus libros, si que es necesario ser un aficionado a la divulgación científica y/o tener a mano una buena enciclopedia para poder sacar todo el jugo a sus novelas.
  2. Segundo porque sus libros no solo hay que leerlos. Hay que entenderlos, pararse y hacer el esfuerzo de entender realmente lo que nos está contando. Por ejemplo, en muchas historias de ciencia ficción se habla del poder de parar el tiempo. Es estupendo porque si tienes ese poder puedes parar el tiempo un minuto antes de que suene el despertador y dormir todo lo que quieras, luego puedes poner el ordenador y jugar al juego que más te gusta y finalmente ver la tele hasta que te aburras, que cuando termines no habrá pasado ni un segundo y la vida sigue igual. Pero imagina lo que significa realmente ese poder: Todas y cada una de las partículas del universo están estáticas, detenidas en el mismo punto del espacio. Lo primero es que tú tampoco podrías moverte, de hecho ni siquiera podrías pensar. Pero imagina que tu poder es selectivo y tú decides sobre qué pasa el tiempo y qué no. Podrías dormir, si, pero olvídate de ver la tele y jugar a la consola. ¿Quién emitiría los contenidos? ¿Cómo llegaría la radiación electromagnética (a.k.a luz) a tus ojos? Y aun suponiendo que tuvieses un control absoluto sobre todo esto. ¿Te has parado a pensar que tú envejecerías mientras todo sigue igual?

Este es un ejemplo muy simple que seguro que a mucha gente se le habrá ocurrido alguna vez. Egan en cada una de sus historias nos sorprende con cosas en las que ni remotamente nos habíamos parado a pensar. Y cada vez que terminas una tienes un conocimiento si no más basto, si diferente del mundo que te rodea y también de ti mismo.

Ya he hablado en otras ocasiones de Axiomático, así que hoy voy a hablar de otras de sus novelas (seguro que no son las últimas).

En Ciudad Permutación Egan explora el concepto de personalidad y eternidad. En un futuro en el que los más ricos pueden permitirse el ser escaneados en copias de software autoconsciente para seguir existiendo tras su muerte, el autor nos plantea las posibilidades y consecuencias de esta tecnología. ¿Dos copias ejecutadas a la vez serán el mismo individuo? Una copia ejecutada a una velocidad acelerada o ralentizada respecto al tiempo global sigue pudiéndose considerar una personalidad. ¿Y si los fragmentos de bytes que conforman su mente se ejecutan en orden aleatorio, pero con consistencia interna para que el individuo no note la diferencia? ¿Y será suficiente para las personas escaneadas vivir mientras exista la Tierra y por tanto su soporte físico o tratarán de evolucionar o trascender a la auténtica eternidad?

Diaspora nos sitúa en el año 3000 donde los seres humanos se dividen en personas de carne y hueso que no quieren dejar de serlo aunque se provoquen mutaciones selectivas por motivos de adaptabilidad o simple estética. Seres virtuales de software autoconsciente (el inicio de la novela cuenta el espectacular nacimiento de una persona en este mundo virtual a partir de una semilla aleatoria de datos y unas rutinas mutadoras y evolutivas. Es uno de los capítulos más impresionantes que se ha escrito nunca en la ciencia ficción). Y por último personalidades de software que eligen vivir en cuerpos de robot para no perder el contacto con el mundo físico que ha sido su hábitat original durante millones de años. Como su nombre indica Diáspora es la migración de un pueblo en busca, no tanto de la salvación de su raza como del conocimiento absoluto del universo que les rodea, aunque sea necesario viajar tanto que las distancias y el tiempo, que al principio son relevantes, dejen de tener ningún sentido.

Pero Egan no se limita a introducir personajes simples en este universo fantástico. Un ser que quiera entender las propiedades de un hipercubo transformará su mente para que funcione en un contexto de 4 dimensiones espaciales, aunque eso le cueste no poder comunicarse con el resto de su especie de manera normal. Egan es consecuente con estos cambios y los explora dentro de los límites de lo que resulta comprensible para los humanos (cosa que está muy bien, porque la mayoría de sus lectores los somos).

Por poner otro ejemplo tonto pero apropiado para la página. Si Egan quisiese como personaje a Aquaman, no se limitaría a crear un personaje que actuase como una persona normal y corriente que puede respirar y moverse muy deprisa debajo del agua. Él sería un ser cuya consciencia está acorde con el entorno. No entendería conceptos como barato o caro, tal vez hablase en términos de carencia de alimentos, miedo o corrientes cálidas submarinas, por lo que haría falta un ser cuya evolución estuviese a medio camino para poder comunicarnos con él (estos seres en la novela se llaman Enlazadores, por cierto).

En Diáspora además, Egan se inventa su propia física para explicar conceptos como agujeros de gusano, que sin ser real no contradice ninguna de las reglas aceptadas por la comunidad científica e incluso puede que sirva como inspiración a algunos investigadores en el futuro. Y por si te pierdes cuando habla de las propiedades de mesones y bariones, espacios de Riemann, el spin de los fermiones o los colores de los quark, al final del libro tienes un pequeño glosario, que no te va a servir para entender todos los conceptos e ideas que maneja, pero te sirve como recordatorio o punto de partida para empezar a descubrir por ti mismo de qué está hablando. Como veis, aunque no demasiado recomendable para primerizos o profanos, toda una maravilla para aficionados a la ciencia en general.

Podría seguir contando millones de cosas, pero yo creo que ya ha quedado bastante denso el post (probablemente el más rollo de todos los que he escrito), así que perdón por el ladrillazo, pero supongo que los que ya conozcáis a Greg Egan no vais a tener problemas en leerlo entero y lo que no, ¿a qué esperáis?, si habéis leído todo este tocho hasta el final seguro que no tenéis ningún miedo de enfrentaros y descubrir a Egan?

12 Comentarios en “Egan y la Ciencia Ficción”

  1. [...] unos días, mi compañero Aco nos regaló un interesantísimos post sobre Egan y la ciencia ficción en el que nos decía: “La Ciencia Ficción es el mejor de los géneros, [...]

  2. [...] unos días, mi compañero Aco nos regaló un interesantísimos post sobre Egan y la ciencia ficción en el que nos decía: “La Ciencia Ficción es el mejor de los géneros, [...]

  3. [...] toca hablar de otro libro de Greg Egan. Esta vez se trata de Luminoso (Luminous) una recopilación de historias cortas, que para mi gusto [...]

  4. [...] toca hablar de otro libro de Greg Egan. Esta vez se trata de Luminoso (Luminous) una recopilación de historias cortas, que para mi gusto [...]

  5. [...] una ullada a Axiomatic, una obra anterior d’aquest autor: Hoy toca hablar de otro libro de Greg Egan. Esta vez se trata de Luminoso (Luminous) una recopilación de historias cortas, que para mi [...]

  6. [...] una ullada a Axiomatic, una obra anterior d’aquest autor: Hoy toca hablar de otro libro de Greg Egan. Esta vez se trata de Luminoso (Luminous) una recopilación de historias cortas, que para mi [...]

  7. Greg Egan 27 abril 2011 at 23:27 #

    En la foto no es el SF escritor Greg Egan, es
    otro hombre con el mismo nombre.

    Consulte la página web
    http://www.gregegan.net/images/GregEgan.htm

  8. Greg Egan 27 abril 2011 at 23:27 #

    En la foto no es el SF escritor Greg Egan, es
    otro hombre con el mismo nombre.

    Consulte la página web
    http://www.gregegan.net/images/GregEgan.htm

  9. Aco 28 abril 2011 at 10:40 #

    Estimado señor Egan (si es que ese es su verdadero nombre):

    El autor del post no se hace responsable de las imágenes que aparecen en el mismo, ya que en su infinita pereza declina habitualmente esta responsabilidad en el propio webmaster (oprobio para él)*.

    No obstante es un honor que se haya molestado en escribirnos para indicarnos la corrección. Es una sorpresa que además hable en español, aunque su forma de expresarse es un poco rara.

    Por cierto, por curiosidad he entrado en la web que nos indica esperando poder ver su verdadero rostro y lo único que me he encontrado es un un decepcionante/intrigante poliedro cambiaformas., lo cual hace que cada vez cobre mas fuerza mi teoría de que usted en realidad no existe en el mundo físico sino que vive una plácida existencia en su polis privada metaversoica.

    *Hace tiempo leí que usted es tremendamente celoso de su imagen y no tolera que se exhiba público por lo que ya contaba con la posibilidad de que la foto no fuese suya. No obstante decidí no comentarlo esperando que alguien lo hiciese para mayor vergüenza del susodicho webmaster.

  10. Aco 28 abril 2011 at 10:40 #

    Estimado señor Egan (si es que ese es su verdadero nombre):

    El autor del post no se hace responsable de las imágenes que aparecen en el mismo, ya que en su infinita pereza declina habitualmente esta responsabilidad en el propio webmaster (oprobio para él)*.

    No obstante es un honor que se haya molestado en escribirnos para indicarnos la corrección. Es una sorpresa que además hable en español, aunque su forma de expresarse es un poco rara.

    Por cierto, por curiosidad he entrado en la web que nos indica esperando poder ver su verdadero rostro y lo único que me he encontrado es un un decepcionante/intrigante poliedro cambiaformas., lo cual hace que cada vez cobre mas fuerza mi teoría de que usted en realidad no existe en el mundo físico sino que vive una plácida existencia en su polis privada metaversoica.

    *Hace tiempo leí que usted es tremendamente celoso de su imagen y no tolera que se exhiba público por lo que ya contaba con la posibilidad de que la foto no fuese suya. No obstante decidí no comentarlo esperando que alguien lo hiciese para mayor vergüenza del susodicho webmaster.

  11. pepe 28 abril 2011 at 13:20 #

    webmaster! a los leones!

  12. pepe 28 abril 2011 at 13:20 #

    webmaster! a los leones!


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