El Sueño del Fevre 

A principios de 1857, pocos años antes de que estalle la Guerra Civil. El Misisipi crepita con la actividad de los vapores que llenan sus aguas transportando carga y pasajeros y compitiendo por ver quien es el vapor más rápido. Abner Marsh, propietario de la compañía de paquebotas del Fevre, recibe una oferta demasiado buena para ser cierta, por su antaño exitosa compañía. Un hombre elegante y culto, Joshua York, y extrañamente pálido y misterioso, le propone asociarse y construir el barco de sus sueños, a cambio de su discreción en todo aquello que le rodee durante sus viajes. Así, a cambio de lo que en un principio pensó eran unas condiciones sencillas, Abner Marsh se convierte en el patrón del vapor más rápido del Misisipi, el “Sueño del Fevre”. Joshua y Abner dirigen el nuevo barco, aunque es Abner quien se ocupa exclusivamente del mando y la navegación. Sin embargo, pronto comienzan a surgir dudas y preguntas entre la tripulación y los pasajeros debido al extraño comportamiento de Joshua y los amigos que ferecuenta, que apenas salen de sus camarotes durante el día. Las sospechas de Abner por su misterioso compañero se incrementan cuando descubre en el camaronte de Joshua recortes de periódico que detallan extrañas muertes. Para su desgracia, Abner se descubre en mitad de uan lucha de poderes entre Joshua y Damon Julian, ámbos pertenecientes a una raza anterior al hombre, cuyo miedo y sed de sangre les han obligado a alimentarse de seres vivos y vivir en las sombras. Pero mientras que Joshua, quien ha vencido a la sed roja, desea compartir su solución con el resto de los suyos y vivir en paz con los humanos, otros como Damon, un ser tan antiguo como la luz, disfrutan con el placer de destruir la vida. Ante esta perspectiva, Abner se debate entre huir de la pesadilla o ayudar a su socio.

 

 

Ahora que vivimos este auge desmesurado por los zombies y los vampiros es un buen momento para echar la vista atrás y recuperar un clasico de los chupasangres, alejado de las ñoñerias adolescentes, descafeinadas y románticas a las que nos vienen acostumbrando desde hace demasiado tiempo con esos gusiluz de catálogo (con puntuales excepciones, como la saga de Sookie Stackhouse, alias True Blood, como la llaman en HBO, de Charlaine Harris o la excelente “Dejame entrar”, de John Ajvide Lindqvist). George R. R. Martin escribió allá por el año 1982 esta novela que transcurre a caballo entre varios géneros (histórico, terror, aventuras), cuyo personaje principal podemos decir que es el mismo barco “Sueño del Fevre”, dede su construcción y auge hasta su caida y olvido, un personaje intrínsecamente unido al resto de actores que desfilarán por su cubierta, en este drama sangriento y descarnado, en el que destaca la historia de fuerte amistad y compromiso entre dos hombres, de distintas razas, pero con los mismos sueños. Es aquí donde Martin aprovecha para contar el paralelismo de esta raza de vampiros (alejandolos de todos los rasgos distintivos, casi culturales, que ha arrastrado su figura como el ajo, las cruces, el agua bendita, la luz, etc…) con el contexto histórico de esa América más racista y esclavista de su historia y la violencia irracional desatada entre los hombres. A este respecto Martin escribe algunos intensos momentos de debate entre los personajes, sobre la naturaleza de ámbas razas, unos matan para sobrevivir, pero los otros se matan entre ellos solo por su color o sus ideas. “¿Quienes son los verdaderos monstruos?“, pregunta un bestial Damon Julian, “En cuanto a sanguinarios, su raza no tiene nada que aprender de la nuestra, Abner.”

 

No solo cabe destacar la lucidez, el ritmo y los personajes de la historia, si no también la prosa de Martin, tan directa en algunas cosas como hermosa y poética en otras. Leyendo sientes como si fuera un apasionado de los vapores que es capaz de hacerte vibrar y sentir la emoción de una carrera de vapores por el Bajo Misisipi. Uno casi se puede ver allí. En fin, un gran libro de vampiros que se sienten auténticos, que fue nominado a los Premios Locus y World Fantasy en 1983 y que recientemente ha sido editado por la editorial Gigamesh. En 2010 tuvo una adaptación al comic en USA, por lo que a no mucho tardar la tendremos por estos lares.

2 Comentarios en “El Sueño del Fevre”

  1. Chewie 19 julio 2010 at 18:06 #

    Buena pinta tiene redios!

  2. Chewie 19 julio 2010 at 18:06 #

    Buena pinta tiene redios!


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