Frontières
Siguiendo con el ciclo de cine de terror francés que estoy llevando últimamente, hoy le toca el turno a Frontières. A medio camino entre Hostel y La Matanza de Texas, se nos presenta una película bastante normalita, que no sé por que montó tanto jaleo cuando se estrenó.
La película nos cuenta la historia de cinco jóvenes bastante implicados en los altercados que tuvieron lugar en Francia hace unos años donde la quema de coches se convirtió en algo normal durante las noches de aquellos meses. Tras escapar a duras penas de la policia, el grupo de cinco se divide ya que un par de ellos deben llevar a uno de sus compañeros al hospital mientras los otros van adelantando camino hacia Holanda.
Cerca de la frontera francesa, los que iban más adelantados paran a descansar en lo que ellos denominan “un albergue de la Francia profunda”, donde se encuentran con una gente extrañísima, y tras una serie de situaciones un tanto raras y poco creíbles, la “familia” dueña del albergue decide cargárselos.
En este momento llegan al albergue los que iban más rezagados y también son hechos prisioneros (y torturados), ya que la extraña gente que vive en la casa sigue la disciplina que férreamente imparte un antiguo oficial nazi, que en su búsqueda de una raza pura intenta tener por todos los medios un hijo perfecto y lo que hace es ir utilizando a la gente que va llegando al albergue para realizar sus experimentos.
Como ya digo, la película no es nada del otro mundo. Hay alguna escena un poco angustiosa, al menos para mi, ya que en escenas en las que los actores están en túneles o cuevas muy estrechas me dan un cierto yuyu, pero por lo demás, lo que nos encontramos es bastante sangre y vísceras volando por ahí, un montón de gritos y algún que otro ser deforme pululando por la casa. En fin, personalmente si tuviera que elegir una película de la denominada nueva generación de cine slasher francés, a falta de ver Martyrs, me quedaría con L’Interieur, que ya comente por aquí hace unos días.
Os dejo aquí el trailer de la película por si queréis echarle un ojo.



