Sep 07 2008
Fueron leyenda… mucho antes que Will Smith (II)
En 1971 se filmó una nueva adaptación de “Soy leyenda”, ahora con el legendario Charlton Heston como Robert Ne
ville (esta vez sÃ, para Morgan ya tenemos a Dexter). El tÃtulo, “El último hombre vivo” (The omega man). En esta ocasión se les va un poco la pinza y se alejan de la novela original en algunos Neville no solo sigue siendo cientÃfico si no que además pertenece al ejercito con rango de coronel (como lo ha sido Will Smith en la última adaptación). Una guerra bacteriológica entre China y la Unión Soviética lleva a la casi extinción de la raza humana. El virus se extiende rápidamente entre la población y Neville forma parte de un grupo que trata de dar con una vacuna. Durante un vuelo en helicóptero en el que Neville transporta la única muestra de vacuna experimental el virus les ataca a él y al piloto y el helicóptero se estrella. Neville sobrevive pero al verse infectado se inyecta la única muestra de vacuna que ha sobrevivido al accidente.
En esta versión nada más se sabe de su pasado ni de su familia. Vive solo en su casa tratando de encontrar una cura. A pesar de que en alguna escena se le ve hablando con un maniquà con el que
juega al ajedrez y consigo mismo en un espejo, no parece sentirse muy solo. Sale de caza registrando la ciudad en busca de infectados, se ve una pelÃcula en el cine (concretamente un documental sobre Woodstock). Vamos, que parece bastante feliz. Esta vez los infectados se vuelven fotosensibles y albinos. Los sÃntomas pueden aparecer en pocos minutos o incubarse durante años, dependiendo del individuo. Como suele pasar en estos casos uno de los infectados enloquece y se auto proclama lÃder de una secta de infectados albinos conocidos como la familia que gobiernan la ciudad. Este grupo se opone a todo lo que considera de la era tecnológica por el mal que causaron al mundo. Asà se les ve marchando con vestiduras de monje franciscano, portando antorchas de una lado a otro de la ciudad y quemando a los infieles. Cada noche la familia se reúne junto a la casa de Neville y le acosan, le llaman y tratan de apresarlo. Incluso le lanzan bolas de fuego con una primitiva catapulta de madera (sic). El caso es que odian a Neville y con razón Por el dÃa se dedica a cazarlos mientras duermen en sus escondites. Aunque de momento no ha encontrado su nido.
Una noche le capturan y ponen sobre una pira en mitad de un estadio de fútbol americano pero es rescatado por una mujer sacada directamente de Shaft o de El gordo Alberto, negra, con el pelo a lo muy afro, chaqueta y pantalones de cuero, un rato atractiva y mas chula que Midnighter de Authority. Pertenece a un grupo de infectados que se ocultan en las colinas y le piden que ayude a su hermano, que empieza a convertirse en un albino. Con la sangre de Neville llena de anticuerpos sintetiza una vacuna y salva al crio. Por supuesto el bueno de Charlton se beneficia a la chati mientras se carga a un
par de locos. Pero ella enferma en cuestión de nanosegundos y se transforma (y por ninguna razón ni lógica aparente automáticamente pertenece a la secta y obedece lo que dice su lÃder). El lÃder de los albinos psicópatas lográ matar a Neville atravesándole con una lanza lanzada desde una distancia absurdamente grande, pero aun asà le acierta en todo el centro. Robert muere pero logra poner a salvo la vacuna que sintetizó y el resto del grupo de las colinas se hace con ella y dejan la ciudad.
En conjunto es una pelÃcula bastante absurda, con inconsistencias y cutradas varias. Es una pena que no profundicen en absoluto en temas que incurre la novela y se limitan a una mediocre pelÃcula de acción y tipos malos, pero mucho más entretenida que la de Vincent Price y mucho mejor interpretada. Y es que Charlton Heston era gran actor, incluso en menudencias como esta.


