Sep 20 2007
La Canción de Albión
“Un rey es un rey, pero un bardo es el corazón y el alma de su pueblo, es la vida del pueblo hecha canción, es la lámpara que guÃa sus pasos por el sendero del destino”
Con esta frase es como mejor podrÃa definirse “La Canción de Albión”, trilogÃa creada por Stephen Lawhead (Ciclo Pendragón, Bizancio) basada en el mundo celta y compuesta por “La Guerra del ParaÃso”, “Mano de plata” y “La última batalla”.



Todo empieza con el descubrimiento en Escocia de un uro (bóvido extinto en Europa desde hace siglos). Lo que en principio podrÃa ser la tÃpica noticia de un periódico sensacionalista, llama la atención de dos jóvenes estudiantes que se desplazan hasta el lugar del hallazgo para comprobar su veracidad. Al descubrir que no se trata de una farsa, siguen el rastro del animal, que les lleva a descubrir un antiguo cairn (antigua construcción celta) que cambia sus vidas para siempre. Siguiendo las antiguas tradiciones celtas llevadas a cabo en la hora-entre-horas (momento en que pasado y futuro se encuentran) el cairn puede transportar a la persona que se encuentre en su interior a la mágica Albión. Allà este par de estudiantes se convierten en algo mas que simples espectadores de las disputas entre los distintos reinos de Prydain (la isla de la fuerza), ya que lo que parecÃa un divertido fin de semana en la campiña escocesa fuera de la ajetreada vida estudiantil de Oxford, se convierte en la mayor aventura que nunca pudieron imaginar, permitiendo que un escéptico estudiante de nuestros dÃas pueda lidiar con la mitologÃa que sólo conoce por los libros y lo mas importante de todo, pueda convertirse en parte de ella misma.
El señor Lawhead escribe una obra genial, épica donde las halla, trasladando al lector a una época lejana en el tiempo, pero cercana a nuestra cultura, con todo lujo de detalles, consiguiendo atraparlo en las redes de una historia en la que cada lector se identifica con los personajes que son un fiel reflejo de cómo debÃan ser los hombres de aquella época: valientes, honorables y respetuosos, a la vez que hospitalarios con el extranjero y amantes de la naturaleza.


