La herencia Valdemar (2010) 

Estafa. Esa es la palabra que me vino y todavía me viene a la cabeza tras haber visto La Herencia Valdemar.
Supongo que a cualquier fan de la obra de H.P. Lovecraft, como es mi caso, le pasará lo mismo, porque cuando te venden una película durante mucho tiempo como una buena o muy buena adaptación cinematográfica de su obra y te encuentras con esto, lo menos que haces es cabrearte.

Leonor y Lázaro Valdemar, son una joven pareja que vive en una gran casa victoriana en medio de ninguna parte. La casa hace las veces de orfanato, donde la pareja cría a una serie de niños hasta que son adoptados. Como por causas naturales la pareja no puede tener hijos y además necesitan bastante dinero para poder adoptar a uno, Lázaro idea un negocio que les sacará de la pobreza. Su idea consiste en organizar reuniones donde supuestamente se contacta con el más allá. El negocio crece como la espuma debido en gran parte a viudas que quieren comunicarse con sus difuntos maridos o con sus difuntos familiares. Todo parece ir bien, hasta que un entrometido periodista descubre que todo son montajes y tras hacer chantaje a los Valdemar (y estos no aceptarlo) los denuncia, por lo que Lázaro es encarcelado. Es en este momento cuando aparece un extraño personaje llamado Aleister Crowley, que consigue sacar a Lázaro de la cárcel a cambio de un pequeño favor. Crowley le explica a Lázaro que todo quedará saldado si acepta realizar en su casa un antiguo rito que les proporcionará sus mayores anhelos a todos los presentes.

Con la promesa de poder conseguir que su mujer al fin pueda quedarse embarazada, Lázaro organiza en su casa El Rito de Dunwich, en el que además del mencionado Crowley (que ansía obtener conocimientos sobre lenguas antiguas), participan (ojo al dato): Bram Stoker (necesitado de inspiración literaria), Lizzy Borden (necesitada de orientación sobre sus relaciones familiares), Pucinni (necesitado de inspiración musical) y Belle Gunness (necesitada de consejo en sus relaciones sentimentales). Como es de esperar, el rito sale mal y en lugar de invocar a un Dios primigenio que les proporcione lo que quieren, una grieta se abre entre dos planos y aparece una criatura dispuesta a devorar todo a su paso.

Hasta aquí la trama más o menos salvable de la película (luego comentaré porque no es salvable del todo). Lo que no entiendo, es por qué han metido la trama paralela del presente, en la que una agencia inmobiliaria trata de vender la mansión Valdemar y cada vez que envían a un tasador para que valore la casa, este desaparece, bien por los extraños tipos que habitan en la zona o bien por la presencia que reside en la casa.

Como ya digo, la película me ha decepcionado mucho. La trama del “pasado” es interesante, pero la estropean los actores que han elegido, porque para mí, no se salva ninguno a excepción del gran Paul Naschy, que como siempre le da a sus papeles ese toque tan siniestro e inquietante. Empezando por los Valdemar que actúan de forma muy poco creíble, pasando por los integrantes del rito de Dunwich que siendo los 4 personajes muy interesantes resultan cómicos,  las interpretaciones me parecen forzadísimas, destacando sobre todo las lamentables apariciones de Aleister Crowley, un personaje que interpretado por otro actor, podría quedar muy bien.
De la trama del presente diría más o menos lo mismo, interpretaciones flojas a excepción de Óscar Jaenada, que parece que hará levantar el film, pero que cuando debe empezar a hacerlo, la película se termina.

Mucho se criticó en su día (yo fui uno de ellos) aquella cosa llamada “Dagón: La secta del mar“, creada por la ya desaparecida Fantastic Factory, en la que el universo de Lovecraft, al igual que en la mayoría de adaptaciones que se hacen sobre su obra, es recreado de forma bastante mala. Pues bien, quitando la ambientación de La Herencia Valdemar (para mí lo mejor de la película), su mayor presupuesto y su banda sonora muy influenciada por el genial Danny Elfman, la película que nos ocupa, se queda en un nivel muy similar a Dagón, es decir, una película para ver una vez y ya está. Personalmente creo que la mejor adaptación de la obra de Lovecraft sigue siendo la ya comentada por aquí “La llamada de Cthulu” (a expensas de ver la tan anunciada adaptación que se propone hacer Guillermo del Toro de “En las montañas de la locura”).

Con respecto a la pregunta que vi una vez por ahí, la respuesta es sí, sale Cthulhu en la película, pero no os diré ni cuándo ni dónde para que estéis atentos y os fijéis en todo, porque su aparición es fugaz.

Aquí os dejo el trailer.

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8 Comentarios en “La herencia Valdemar (2010)”

  1. Aco 9 julio 2010 at 8:07 #

    Hay que estar atentos para ver a Cthulhu?

    Jajaja no es precisamente un bicho discreto…

  2. Aco 9 julio 2010 at 8:07 #

    Hay que estar atentos para ver a Cthulhu?

    Jajaja no es precisamente un bicho discreto…

  3. llew 9 julio 2010 at 12:15 #

    En este caso sí es discreto, de hecho en el trailer que he puesto se le ve y posiblemente la gente ni se entere

  4. llew 9 julio 2010 at 12:15 #

    En este caso sí es discreto, de hecho en el trailer que he puesto se le ve y posiblemente la gente ni se entere

  5. jean 13 febrero 2011 at 20:25 #

    si no me equivoco sale como la parte superior del baston del dueño de la empresa inmobiliaria, es como tallado.

  6. jean 13 febrero 2011 at 20:25 #

    si no me equivoco sale como la parte superior del baston del dueño de la empresa inmobiliaria, es como tallado.

  7. llew 13 febrero 2011 at 22:02 #

    Sí señor, Cthulhu sale en la empuñadura del bastón ;)

  8. llew 13 febrero 2011 at 22:02 #

    Sí señor, Cthulhu sale en la empuñadura del bastón ;)


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