Las películas más proféticas de la Ci-Fi (I)
“Con destino a la Luna” (Destination moon, 1950) , ganadora del Oscar a los mejores efectos especiales, fue la primera gran producción de ciencia ficción en Estados Unidos que trataba seriamente las posibilidades, problemas y tecnología de los viajes espaciales, adelantandose en 19 años al primer aterrizaje en la Luna. Estuvo co-guionizada por el escritor y Gran Maestro de la Ciencia Ficción Robert A. Heinlein, quien también colaboró como consejero técnico. Aunque probablemente por esto mismo sea una de las películas más aburrida sobre viajes espaciales, siendo más didáctica de lo que demanda un film de este género. O al menos haberla hecho un poquito más “movida” en algunos momentos. De manera muy resumida se trata de una historia de astronautas que van a la Luna y vuelven obedeciendo la física Newtoniana.
Un empresario (John Archer), un general retirado (Tom Powers) y un investigador aeroespacial (Warner Anderson) colaboran en la puesta en órbita de un cohete propulsado con energía atómica. Construyen la nave espacial “Luna” en una base secreta del desierto de Mojave, pero agentes de una potencia extranjera intentan sabotearles. Cuando ven peligrar la misión, deciden adelantarse a sus enemigos y despegar con destino a la Luna. Logran aterrizar con dificultades sobre la superficie lunar, peroestas dificultades provocan un gasto de combustible mayor del esperado que empuja a la tripulación a una carrera contrareloj para aligerar el peso de la nave y que les lleve de vuelta a la Tierra con el poco combustible que les queda.
ACIERTOS
Vuelos espaciales realistas: La mayor baza del film a nivel científico es
su sobria y asombrosa recreación de la física, y las complicaciones potenciales, del viaje espacial. Cuando la tripulación despega, una secuencia muestra los efectos de la aceleración en sus rostros. A la hora del paseo espacial, los astronautas se ponen los trajes y esperan, esperan y esperan hasta que se crea el vacio en el compartimento. En el despegue, tanto la tripulación como el control de tierra se preocupan de las ventanas de lanzamiento (intervalos de tiempo que resultan más apropiados para iniciar un vuelo a la Luna aprovechando el impulso rotatorio de la Tierra aumentando así la velocidad en 1.600 km/h). Para aligerar el peso de la nave se deshacen o desactivan todos aquellos objetos o instrumentos indispensables para mantenerse con vida y llevar la nave a salvo a la Tierra. Se predicen los dos segundos de retraso en las comunicaciones de radio entre la Tierra y la Luna
Adelantándose al futuro: En una secuencia, uno de los astronautas, mientras examina uno de los motores en el exterior de la nave, pierde la sujección y se aleja de esta flotando por el espacio. El comandante improvisa el rescate usando un tanque de oxígeno como propulsor para llegar hasta el astronauta a la deriva. Durante 1984, en algunas de las misiones del transbordador espacial, se utilizaron unas mochilas propulsadas llamadas Unidades de Maniobra Tripuladas (MMU en inglés) que permitían el vuelo libre a los astronautas para realizar actividades extra-vehiculares (EVA en inglés) en el exterior de la nave. Por otra parte se muestra el uso de sogas de seguridad para mantenerse sujeto
al exterior de la nave durante los paseos espaciales. Durante el primer paseo espacial de la historia, en 1965, el cosmonauta ruso Alexey Leonov utilizó este mismo metodo para amarrarse a su cápsula Voshkod 2. El sistema de propulsión de la nave no está constantemente en funcionamiento. Los motores se usan durante el despegue hasta salir al espacio, donde se apagan para entrar en modo de Orbita Libre alrededor de la Tierra. Entonces la nave orbita una vez antes de encender y apagar de nuevo los motores, acción que permitirá realizar una maniobra conocida como Trans Lunar Injection (TLI) que empuja y coloca a la nave en trayectoria directa a la Luna. Al aproximarse a la luna se gira 180 grados la nave y se encienden los motores para romper la velocidad y aterrizar en la superfice lunar. Basicamente el mismo procedimiento fue utilizado 18 años después, en 1968, por el Apollo 8 (y en pruebas no tripuladas antes de eso).
Intereses comerciales en el espacio: En la película un grupo de inversores privados financian y fabrican la primera nave tripulada al espacio, mientras que en los últimos tiempos han sido notorios los puntuales turistas y los próximos viajes turísticos espaciales. El potencial del espacio como producto comercial ya lo presentaban como una posibilidad que el tiempo ha confirmado.
LOGROS AÚN NO REALIZADOS
Cohetes impulsados con energia nuclear: El uso de este tipo de energía, tan útil como peligrosa, para proporcionar empuje y energía a bordo de la nave se ha perseguido durante mucho tiempo. De hecho se ha propuesto un tipo de vehiculo tripulado impulsado con esta energía para las misiones a Marte.
Podeis descargaros esta película y otras clásicas de ciencia ficción AQUI.
Ir a Películas más proféticas de la Ci-Fi (II)
No hay Comentarios en “Las películas más proféticas de la Ci-Fi (I)”
Deja tu comentario




Como me recuerda a Objetivo la Luna de Tintín. Igual Hergé vio la peli para inspirarse.
Como me recuerda a Objetivo la Luna de Tintín. Igual Hergé vio la peli para inspirarse.