Splice 

SpliceClive (Adrien Brody) y Elsa (Sarah Polley) son dos brillantes científicos que, mediante ingeniería genética, se dedican a mezclar el ADN de diferentes especies no humanas para crear un ser vivo cuyos genes les ayuden a la hora de sintetizar vacunas para graves enfermedades. A pesar del gran logro obtenido, Elsa posee ambiciosos y ocultos deseos que la empujarán un poco más allá, a cruzar la delgada linea de la ética y la moralidad. Combinando ADN humano en sus experimentos crearán una nueva especie totalmente desconocida, un nuevo escalón en la cadena evolutiva, que pondrá en peligro todo en lo que creen y traerá fatales consecuencias.

Producida por Guillermo del Toro y dirigida por Vincenzo Natali (“Cube”, “Cypher”), Splice es una original propuesta en las “monster movies” que plantea una historia bastante absorbente. Mientras somos testigos de la evolución de la criatura y la pareja protagonista trata de ocultar su creación al resto de miembros del laboratorio y de quienes le pagan,  su relación se irá deteriorando a ritmo vertiginoso por la cantidad de dilemas morales que se les van planteando y van resolviendo, cada uno a su modo. El mayor punto fuerte es sin duda la criatura, creada con unos efectos especiales impresionantes y un magnífico diseño que hacen muy, muy creible a la criatura a lo largo de todos sus sorprendentes estadios evolutivos, y el mimo y cuidado que se han puesto en describir sus facetas emocionales, físicas y psicologicas. Sin embargo, todas las expectativas que te va creando la trama se van desinflando poco a poco cuando, hacia el final, ves que todo te llevan a un desenlace predecible y artificioso.

 

A pesar de que esto, junto a los estereotipados personajes secundarios, decepciona un poco, Splice posee muchos buenos momentos que disfrutar y confirma a Natali como uno de los mejores valores en la cifi que tenemos en estos momentos en el cine.

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