Sweeney Todd, rajacuellos del siglo XIX 

PosterAspersores yugulares, canibalismo explícito, violencia cantada y bailada bajo el plomizo cielo de la gris y decadente Londres del siglo XIX. La clásica historia de venganza contada a golpe de navaja y espuma de afeitar. Benjamin Barker, un feliz barbero que pasa su vida casado con una hermosa dama y con quien acaba de tener una preciosa niña es falsa y vilmente encarcelado por las maquinaciones del juez Turpin, quien se ha encaprichado de la mujer de Barker. Arrojado a una condena de muchos años vuelve a Londres con la mente trastornada. A su regreso y bajo el nombre de Sweeney Todd, descubre que su mujer muere como consecuencia de la pena y el acoso de Turpin y que su hija ha acabado siendo la protegida-prisionera del juez. Llevado por la ira y la sed de venganza reclama para si la vida de Turpin y, con la ayuda de la Mrs. Lovett, que desea a Todd, y bajo la apariencia de excelente barbero, inician una serie de crimenes que acaban con la carne de sus victimas en las “Deliciosas empanadas de carne de Mrs. Lovett”, en la calle Fleet.

Personalmente la película me pareció muy buena, con excelentes canciones (aunque echo en falta un tema de esos verdaderamente épicos que hay en los grandes musicales) y actores que lo clavan. Lo único que me sobraría sería la absurda historia de amor de la hija de Barker y con un joven marinero. Por lo demás, perfecta. A Johnny Depp se le nota que disfruta rajando cuellos al ritmo de las canciones y bañandose en esos chorrazos de sangre que inundan la barberia en cada asesinato. Por momentos te crees que estas viendo a Uma Thurman rajando a los 88 maniacos. Venga a llover sangre. Alan Rickman (Turpin) es para verle en versión original. Como habla, como actúa, es magnífico verle. Timothy Spall (Beadle Bamford, ayudante de Turpin) otra interpretación brutal. Se mueve como una comadreja y cada vez que habla te dan ganas de reventarle la cara a hostias de lo desagradable y repulsivo que resultan sus comentarios y su actitud desdeñosa. Y luego tenemos la breve pero intensa aparición de mi nuevo ídolo, Sacha Baron Cohen (Signor Adolfo Pirelli) con ese acento italiano que maneja y como marca paquete ( más que Nureyev en una sauna masculina) con ese traje de luces azul con capote por capa que me lleva.

Solo por verlos actuar merece la pena ver Sweeney Todd. Dos escenas para el recuerdo. La primera ver una multitud de personas abarrotando el local de Mrs. Lovett devorando con ansia las empanadas de carne humana. Una encantadora visión de canibalismo tan bien preparada a lo largo de la pelicula que cuando la ves te parece tan natural que solo piensas en a que sabran las empanadas, si estaran tan buenas como parecen y donde podrias comprar un par para la cena. La otra la imagen con la que cierra la película, para enmarcar y colgar de la pared. Preciosa, emotiva, sangrienta y entrañable.

Poster obra de teatroLa versión de Tim Burton se basa en la obra de teatro del mismo nombre con libreto de Hugh Wheeler y música de Stephen Sondheim quienes a su vez se basaron en la obra del dramaturgo inglés Christopher Bond. Bond se inspiró en la leyenda inglesa del siglo XIX sobre este insigne personaje. Su primera aparición data del 21 de noviembre de 1846 en la publicación The people’s periodical en el cuento “The String of Pearls: A romance“, escrito por Thomas Peckett Prest, quién solía escribir relatos inspirados en crímenes reales que leía en The Times. Es por esta razón que se dice que su origen es real pero no hay pruebas que apoyen esta teoria. Como prueba posible del origen folclórico de la historia existe un cuento anterior al de Peckett publicado en Londres en 1825 en la edición de “The Terrific Register” sobre un peluquero sin nombre, en París, asistido por un panadero, quienes cometieron varios crímenes y terminaban haciendo empanadas con los cuerpos. Crimenes similares de canibalismo se pueden leer en Espill, una de las grandes obras de la lietratura medieval en catalán escrita en verso aproximadamente en 1460 por Jaume Roig.

Vamos, que parece que lo de rellenar las empanadas con carne humana se lleva haciendo siglos. Y si se lleva haciendo desde hace tanto tiempo será por algo. Habrá que probarlas.

7 Comentarios en “Sweeney Todd, rajacuellos del siglo XIX”

  1. llew 21 febrero 2008 at 03:03 #

    Pese a no estar muy familiarizado con los musicales, la película me gustó mucho (salvo la historia del chaval, que llegó a saturarme con tanto “I feel you Johanna”)

    Como siempre en las pelis del señor Buton, la ambientación es espectacular y como bien has dicho los personajes se salen, en especial Sacha Baron Cohen haciendo del Sr. Pirelli y el siempre imponente (y en versión original mas) Alan Rickman.

  2. darkAzazel 21 febrero 2008 at 05:21 #

    A mi me gustó pero estoy de acuerdo con Yagharek con lo del tema epico final.
    Y acabé un poco cansado de “Johaaaaaanaaaaaaaaaa… Johaaaaaaanaaaaaaaa”. De hecho al 23423 “Johaaaaanaaaaaa” ya se oían murmullos en la sala.
    Y otra cosa es que, al menos a mi, había veces que cantaban tan rápido que no me daba tiempo a leer los subtítulos.

  3. [...] suene a nadie de nada pero que en realidad es el dramaturgo inglés que escribió la versión de Sweeney Todd en la que se basaron para hacer la obra de teatro, la cual a su vez fue adaptada al cine por otro [...]

  4. [...] le suene a nadie de nada pero que en realidad es el dramaturgo inglés que escribió la versión de Sweeney Todd en la que se basaron para hacer la obra de teatro, la cual a su vez fue adaptada al cine por otro de [...]

  5. Danilo 23 noviembre 2008 at 05:15 #

    Os recomiendo que vayáis a ver la versión musical que actualmente se representa en el teatro Español de Madrid. Comprobaréis como la historia de amor entre Anthony y Johanna no sobra en absoluto. El tema esta en que Burton consigue una película con una soberbia estética y buenas interpretaciones, pero desaprovecha el estupendo material de arranque (el musical escénico) recortando el libreto y desdibujando los personajes secundarios (de ahí que quede tan colgada la historia de amor de los jóvenes), manteniendo numeros musicales que en cine no funcionan y eliminando otros más dinámicos que contribuyen a la trama. La película es gore pero el original también es dramático, crítico, cruel. Por cierto, es muy interesante ver cómo un actor o actriz que no sabe cantar se defiende y llena las canciones de intención, llenando de interpretación lo que la garganta no llena. Pero cuando hay que cantar tanto, la partitura se degrada y las orejas del espectador acaban hartas.

  6. Eanir Estel 11 mayo 2009 at 02:57 #

    Personalmente, y como buen fan del gran Tim Burton, la pelicula me encantó. Por supuesto Jhony Deep hace una actuacción sobresaliente, hasta tal punto ke el hecho de ke se pase la pelicula rajando cuellos te llega a parecer de lo mas natural jajaja.
    La interpretacion de la cancion “My friends” resulta una escena maravillosa donde vemos toda esa ansia de venganza apasionada ke refleja el barbero, y la cancion “A little priest” en la ke Sra. Lovett destapa sus intenciones de asociarse con Todd es de lo mas hilarante.
    Cabe destacar la escena perteneciente a la cancion “By de Sea” donde podemos ver a un enfurruñado Jhony Depp enfundado en un ridiculo traje de baño a rallas, me encanta jajaja.

  7. [...] obra de arte y no llega al nivel de otras películas del señor Burton, como Eduardo Manostijeras, Sweeney Todd o Batman, pero tampoco es que sea [...]


Deja tu comentario