Nov 16 2009
Ella, Drácula (Erzsébet Báthory)
A principios del siglo XVII vivió en Hungría la aristócrata Erzsébet Báthory, perteneciente a una de las familias más poderosas de su país. Descendiente de la estirpe de los temidos Bathory y emparentada con las familias más poderosas de la época en Transilvania, es considerada la mayor asesina en serie de la historia, llegando a superar incluso al temido Barba Azul. A diferencia de lo escrito en el post de ayer del señor Yagharek sobre La Condesa, en esta biografía novelada nos encontramos toda la crudeza y locura de Erzsébet Báthory.
La infancia de la condesa fue una infancia “normal” en los jóvenes nobles de la época: salía a montar a caballo con sus tías, jugaba con sus primos y despreciaba al servicio, pero ya entonces empezaba a dar muestra de que algo extraño atormentaba su cabeza. Su matrimonio con el Conde Ferenc Nádasdy y el nacimiento de sus 4 hijos, no hicieron más que aplacar momentáneamente a la condesa, que durante este tiempo se dedicó a escuchar las leyendas que le llegaban sobre Vlad Tepes o Lilith, cosa que influyo notablemente en su futuro comportamiento. Con 44 años de edad, Erzsébet se queda viuda y como sus 4 hijos ya estaban los bastante crecidos, se dedica a lo que tanto ansiaba. Entabla amistad con una bruja del lugar y empieza a obsesionarse con la magia, la brujería, etc, hasta que un día sucede algo que marcó su vida para siempre. En una de sus habituales reprimendas a sus sirvientes, la sangre de una de estas llega a la mano Erzsébet, y esta percibe que justo donde cayo la sangre, su piel parece rejuvenecer. De aquí en adelante, la condesa se dedicó a “recolectar” jóvenes para confeccionar su particular elixir de juventud. En principio se contentó sólo con campesinas (cada vez más jóvenes), hasta que estas empezaron a escasear, por lo que pasó a los nobles menores de la zona, pero claro, al fin y al cabo son nobles y si desaparecen por las buenas, la gente sospecha.

