Jun 22 2008
The beast from 20.000 fathoms
Durante unos ensayos con bombas atómicas en el Polo Norte el Profesor Thomas Nesbitt (Paul Christian) descubre que una enorme bestia prehistórica vaga por los páramos helados, posiblemente liberada de alguna prisión de hielo que la ha mantenido en hibernación durante los últimos 100 millones de años. Nesbitt sufre un accidente cuando ve por primera vez a la bestia y es enviado a un hospital de Nueva York para que se recupere de sus heridas. Alertado el Coronel Evans (Kenneth Tobey) sobre lo sucedido este resta importancia al asunto y lo achaca a delirios de Nesbitt. Durante los dias que pasa en el hospital descubre por medio de la radio y los periodicos que se han denunciado diferentes ataques a pesqueros a lo largo de la costa de Canadá y Estados Unidos. En todos los casos aseguran que fue una especie de serpiente marina. Con estas nuevas evidencias Nesbitt se dirige al Museo de Ciencias Naturales de Nueva York y le expone el caso al respetado profesor de paleontólogia Thurgood Elson (Cecil Kellaway) con la esperanza de que le crea, ya que su nombre y su opinión serÃan suficientes para hacer que se investiguen los hechos. A pesar de sus muchas explicaciones el profesor no le cree, pero sà lo hace su ayudante, la señorita Lee Hunter (Paula Raymond). De entre las muchas ilustraciones de animales prehistóricos que posee Lee, Nesbitt identifica al suyo, un Rhedosaurio. Para conseguir las pruebas que necesita para que no le tomen por loco se presenta de nuevo ante el profesor Elson con uno de los supervivientes del ataque a un pesquero, quien identifica al monstruo con la misma ilustración que Nesbitt. Elson convence al Coronel Evans de que podrÃa ser cierta la historia y deciden investigarlo ya que según el profesor, el Rhedosaurio podrÃa estar dirigiendose a Nueva York.
Entretenida y muy bien hecha pelÃcula de ciencia ficción del año 1953 que fue la primera en la historia del cine en presentar
a un monstruo gigante despertado o creado por efecto de la radiación o de una bomba atómica (con los años Godzilla serÃa el máximo exponente de este subgénero). La historia está muy bien construida y desarrollada, sin aburrirte y aumentando la intensidad de los acontecimientos hasta la llegada del Rhedosaurio a la ciudad y el caos que eso provoca. Los cientificos exponen teorias serias para explicar los sucesos y en ningun momento cae en lo ridÃculo, teniendo en cuenta lo fácil que serÃa con el tema que tienen entre manos. La seriedad y “credibilidad” que tiene la historia bien puede ser por la influencia del relato de Ray Bradbury en el que se basa, “The fog horn” , además de en sus estupendos efectos especiales de la mano de un maestro del stop-motion como Ray Harrihausen (cualquiera que haya visto esa batalla final contra los esqueletos de “Jason y los argonautas” entenderá por que es un maestro). Me ha sorprendido lo bien que está integrado el bicho con las escenas reales e incluso cuando se dedica a devorar transeuntes y taxis. La escena del monstruo destruyendo el faro es para enmarcarla y colgarla de la pared.
Tras el éxito del Rhedosaurio destruyendo Nueva York hicieron al año siguiente “Them!“, con hormigas gigantes, y más tarde “The black scorpion“, con… bueno, no hace falta decir a quien le toca hacerse gigante aquÃ. Y por si a alguien se le ha pasado por la cabeza saber más de los Rhedosaurios aviso de que no existen ni existieron.
“The beast from 20.000 fathoms” fue nominada en los Premios Hugo de 1953 en la categorÃa de Mejor Presentacion Dramática.
Por cierto que la reciente “Monstruoso (2007)” (que personalemente me aburrió muchÃsimo) tiene sus momentos de homenaje a este y otros clásicos como la antes mencionada “Them!” o “King Kong” en forma de frames incluidos en las interferencias que tiene videocamara en algunos momentos (podeis verlo aquÃ).
