Tik-Tok, de John Sladek 

Tik-Tok

Tik-Tok, un robot homicida, está en la cárcel esperando a ser ejecutado o desmantelado o lo que hagan con los robots. Antes de que llegue ese momento comienza a escribir sus memorias. Nos cuenta como llega a su situación actual desde el momento que mató a su primer humano, la hija ciega de los vecinos, alternando con los momentos anteriores a este, remontándose a sus orígenes al servicio de una adinerada y extravagante familia sureña y como fue pasando desde entonces de humano en humano, de amo en amo, descubriendo las distintas facetas perversas y degeneradas de todos ellos. En esta época los robots llevan “circuitos asimov” que, en teoría, les impiden hacer daño a sus amos o a cualquier otro ser humano. Pero Tik-Tok descubre que no se siente atado ante tales disposiciones morales y se hace preguntas. Por desgracia para sus víctimas sus respuestas incluyen múltiples asesinatos, robos y atentados. Todo forma parte de un experimento que tiene como objetivo entender a los humanos.

Tik-Tok debe su nombre a Tik-Tok, el primer robot de la literatura moderna, que apareció por primera vez en el segundo libro del mundo de Oz, Ozma of Oz (1907) de L. Frank Baum. Pero a diferencia del original el robot de Sladek es un violento asesino que mata innecesaria e indiscriminadamente como parte de un personal experimento. Quiere averiguar que se siente al obrar mal, al cometer pecados. Quiere descubrir que hace funcionar a las personas. Todo esto mientras realiza su particular viaje interior por su verdadero yo robot durante el cual, John Sladek, aprovecha para criticar la conducta de la sociedad.

Además, la novela satiriza el punto de vista de Asimov de como los robots deben servir a la humanidad, sugiriendo una vuelta a la esclavitud donde los robots trabajan hasta que se agotan o son convertidos en víctimas de los peores apetitos humanos, desde el telepredicador que estafa sus actuaciones milagrosas a sus seguidores hasta el juez que compra robots para destruirlos a golpe de gato, incluida la violación (los robots tiene forma humana y algunos están “equipados sexualmente”). También se burla de la noción de las Tres Leyes de la Robótica criticando que no hay manera de que tales principios morales puedan ser programados. Tik-Tok acaba pensando que los circuitos asimov son una especie de religión que siguen los robots, de gran engaño global, y que esos circuitos no existen. Al liberarse de estas ataduras éticas y morales Tik-Tok se descubre como un completo sociópata, pintor de éxito, empresario y político (llega a Vicepresidente de los Estados Unidos).

No pondría la mano en el fuego pero sospecho que Matt Groening había leido Tik-Tok cuando creo a Bender para Futurama. Comparten el mismo carácter homicida y odio a los humanos. Tik-Tok increpando a unos humanos:

Bien, aquí estoy, carascarnosas (cachocarnes). ¡Cuenten los malditos remaches! ¡Comprueben el maldito esquema del circuito! ¡Asegurense de que hay una garantía de cinco años! Y cuando hayan hecho todo esto ¡Pueden besar las placas de cobre de mi trasero! (Podeis besarme la carcasa de atrás/mi brillante culo metálico)

En resumen, un libro muy bueno, con un humor surrealista, esperpéntico, absurdo y muy, muy negro que recibió en 1983 el British Science Fiction Association Award.

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